Seguro que conoces la Lista Robinson o, al menos, alguna vez has oído has oído hablar de ella. Aunque ya lleva bastantes años entre nosotros, aún hay quienes no están familiarizados con este recurso o no saben para qué se utiliza. Entonces… ¿qué es exactamente la Lista Robinson? ¿Cómo puedo apuntarme? Y, casi más importante: ¿realmente sirve de algo estar apuntado? En este post, tratamos de dar respuesta a estas y otras preguntas.
Con todos ustedes: la Lista Robinson
Spoiler: no es la lista de cosas que Robinson Crusoe se llevó consigo a la isla desierta, no. En realidad, la Lista Robinson es un sistema de exclusión publicitaria. ¿Y qué quiere decir esto? Pues que se trata de una plataforma en la que cualquier persona puede registrarse, de forma gratuita, para no recibir publicidad a través de los canales que seleccione. En otras palabras: para que no te llamen cuando estás en plena siesta para ofrecerte una mejor tarifa de telefonía.
Como te adelantábamos, lleva ya unos cuantos años entre nosotros: fue creada en 1993 por la Asociación Española de la Economía Digital, pero ha experimentado un notable boom en los últimos años, pues cuanto más bombardeados estamos de publicidad no deseada, más relevancia adquieren estos recursos.
¿Cómo funciona la Lista Robinson?
Lo primero que tienes que saber es que, como ya hemos dicho, se trata de un servicio totalmente gratuito. Y, además, es muy sencillo de usar: basta con registrarte a través de su página web, con tu DNI o NIE y algunos otros datos personales y ya estás dentro.
La Lista Robinson funciona de dos formas:
- Canales
Esta función te permite seleccionar a través de qué canales no quieres recibir publicidad. Puedes añadir dirección postal, correo electrónico, llamadas telefónicas, SMS o SMS. Y puedes registrar tantas direcciones y números de teléfono como quieras, y posteriormente editarlas o eliminarlas a preferencia, cuando desees.
¡Ojo! Es importante que, si no quieres recibir publicidad, añadas todos los medios a través de los cuales no quieres que se te envíe. Si, por ejemplo, tienes varias cuentas de correo electrónico, pero solo das de alta una de ellas en la Lista, la exclusión publicitaria no tiene por qué aplicar al resto. Y así con cada canal de comunicación.
- Sectores
Otra de las posibilidades que ofrece la lista Robinson es la de oponerte a recibir publicidad de determinados sectores en concreto. Puede que te interese recibir promociones sobre formación, ocio o tecnología, pero no te llame la atención el sector del automóvil o el financiero. En la plataforma, cuentas con una lista de sectores que también puedes configurar a tu gusto.
Lista Robinson y protección de datos
¿Por qué nos interesa la Lista Robinson a quienes trabajamos en protección de datos? Porque, como nos gusta decir, no protegemos al dato como tal, sino a la persona que hay detrás. Y no solo es que suene muy bonito, es que, además, es verdad. Y, por eso, parte de nuestro trabajo consiste en asegurar que tu información personal se utilice solo para aquello que has autorizado o, como mínimo, que te ha sido informado. En resumen: que sepas qué se hace con tus datos personales y que tengas control sobre ellos.
En este punto, es importante diferenciar dos conceptos que aún se confunden:
- Consentimiento
Hay determinadas comunicaciones publicitarias que solo deberías recibir si así lo has consentido. O sea, si has dicho claramente y de forma expresa que quieres publicidad. Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando marcas una casilla para suscribirte a una newsletter.
- Interés legítimo
Pese a lo anterior, no siempre es necesario tener el consentimiento de una persona para poder enviarle publicidad. Es decir, que puede haber situaciones en las que recibas publicidad que no has solicitado expresamente, y ello no quita que sea perfectamente legal.
Aquellas empresas con las que ya hayas tenido relación anteriormente pueden enviarte publicidad sobre productos similares a los que les hayas comprado o a los servicios que te hayan prestado. Y no necesitan pedirte permiso para ello, pues envían la publicidad basándose en su interés legítimo. Si bien ello no te quita tu derecho a darte de baja cuando quieras, de forma fácil y sin necesidad de dar explicaciones.
Y la Lista Robinson aplica tanto en un caso como en otro, como te explicamos con más detalle a continuación.
¿Qué obligaciones tienen las empresas en cuanto a la Lista Robinson?
Si una empresa va a lanzar una campaña publicitaria, antes tiene que asegurarse de que aquellas personas o canales a los que va a impactar no estén inscritos en la Lista Robinson. Y así lo recoge nuestra Ley Orgánica de Protección de Datos, que en su artículo 23.4 señala que:
“Quienes pretendan realizar comunicaciones de mercadotecnia directa, deberán previamente consultar los sistemas de exclusión publicitaria que pudieran afectar a su actuación, excluyendo del tratamiento los datos de los afectados que hubieran manifestado su oposición o negativa al mismo”.
Por tanto, sea cual sea el caso, si hay campaña de marketing, hay necesaria consulta a la Lista Robinson. Hablamos, en todo caso, de marketing dirigido o mercadotecnia directa, dirigida a un usuario o canal en concreto. Y, además, la entidad dispone de mecanismos que recompensan a las empresas que hacen las cosas bien, como certificaciones, tal como se explica en su web y reglamento.
Pero, ¿funciona realmente la lista Robinson?
Lo primero que tienes que saber es que puede ocurrir la inscripción puede no tener efecto inmediato, y que transcurran hasta dos meses hasta que se haga efectiva, por lo que puede que sigas recibiendo publicidad en ese periodo.
A partir de ahí, en sentido estricto, sí, la lista funciona, pues la plataforma está habilitada y la puede usar cualquiera, de forma sencilla. Lo que tendríamos que ver si realmente funciona es el procedimiento que siguen las empresas en sus campañas publicitarias, y es ahí donde está el problema.
Todavía son muchas las compañías que no respetan el contenido de la Lista Robinson (lo hemos comprobado en primera persona), que no se acuerdan de consultarla, o que incurren en muchas otras acciones que pueden ser un incumplimiento normativo. Pero igual que hay muchas empresas que actúan en esta línea, también son cada vez más las que son más conscientes y lo hacen bien.
Y, llegados a este punto, es fundamental no olvidarnos de las denuncias y las sanciones por tomarse a la ligera lo que te hemos contado. Porque ahí también está la clave, en nuestra responsabilidad como consumidores y usuarios, y en denunciar las prácticas que consideramos ilegales o molestas ya que, de lo contrario, resulta muy complejo detectarlas y perseguirlas.
Por poner un ejemplo, la AEPD sancionó a una compañía con 30.000 euros por llamar, al menos 37 veces, a una persona que se encontraba inscrita en la lista. No es la única sanción en este sentido, y el procedimiento de denuncia es muy sencillo, pues se realiza telemáticamente, a través de la web de la AEPD.
Y hasta aquí, nuestra recopilación de preguntas y respuesta sobre la Lista Robinson, pero claro está que no son las únicas. Si tú o tu empresa tienen alguna que quisieran hacernos llegar, puedes dejar un comentario bajo este artículo o ponerte en contacto con nosotros.