La Ley 25.326 y el RGPD tienen un objetivo en común: regular el derecho a la protección de datos de las personas, en sus respectivos territorios y ámbitos de actuación. Como sabemos, la protección de datos se ha convertido en un pilar fundamental, especialmente en las sociedades más digitalizadas en las que vivimos.
En Dataseg, somos conscientes de esto, y de lo importante que es estar familiarizado con el escenario jurídico que opera en diferentes territorios. Cada región del mundo ha desarrollado marcos legales para garantizar la privacidad de sus ciudadanos, y en este sentido, en el artículo de hoy, nos centramos en los puntos en común y las diferencias entre dos normas clave: el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la Unión Europea y la Ley 25.326 de Protección de los Datos Personales de Argentina.
Aunque ambas normas comparten principios fundamentales, también existen diferencias importantes en cuanto a su alcance, exigencias, derechos y sistemas de cumplimiento. En Dataseg, conocemos en profundidad la normativa europea, pero también contamos con una amplia gama de servicios enfocados en LATAM, de ahí que nos esforcemos por conocer sus particularidades
Alcance territorial del RGPD y la Ley 25.326
Una de las diferencias más nomás notables entre ambas normas se encuentra en su ámbito de aplicación. El RGPD, por un lado, se aplica a empresas y profesionales dentro de la UE, pero también a empresas y organizaciones de fuera de la UE, siempre que traten datos personales de ciudadanos europeos. Por tanto, si tu organización está en Argentina, pero prestas servicios o vendes productos en la UE, debes cumplir con el RGPD.
Por otra parte, la Ley 25.326 aplica principalmente a los tratamientos de datos personales que se desarrollen dentro del territorio argentino, por lo que tiene un enfoque, por así decirlo, más local.
Consentimiento y otras bases jurídicas en el RGPD y la Ley 25.326
El artículo 6 del RGPD recoge varias bases jurídicas que pueden utilizarse para justificar un tratamiento de datos personales y hacer que éste sea lícito. El consentimiento está entre ellas, pero también existen la ejecución de un contrato o aplicación de medidas precontractuales, el cumplimiento de obligaciones legales, el interés vital del interesado, el interés público o el interés legítimo del responsable del tratamiento.
En cambio, la Ley 25.326 se apoya fundamentalmente en el consentimiento, informado y expreso, como condición necesaria para el tratamiento de datos. Si bien es cierto que se contemplan excepciones, como la existencia de obligaciones legales o judiciales.
Derechos de los interesados en el RGPD y en la Ley 25.326
Tanto el RGPD como la Ley 25.326 reconocen y regulan una serie de derechos para los titulares de los datos, también llamados “interesados” en la normativa europea.
La Ley 25.326 garantiza cuatro derechos básicos: acceso, rectificación, actualización y supresión. El RGPD, por su parte, recoge una gama más amplia de derechos, que incluyen: acceso, rectificación, supresión (o derecho al olvido), portabilidad, limitación del tratamiento, oposición y derecho a no ser objeto de decisiones automatizadas.
Principio de responsabilidad proactiva o “accountability”
Esta es una diferencia clave entre el RGPD y la Ley 25.326. El RGPD introduce y regula el principio de responsabilidad proactiva o “accountability”, que se traduce en la exigencia de que los responsables del tratamiento no solo tienen que cumplir con la normativa, sino que además deben ser capaces de demostrar dicho cumplimiento. ¿Cómo? Por ejemplo, a través de procedimientos, protocolos, realización de evaluaciones, designando un delegado de protección de datos cuando es necesario, etc.
Sin embargo, este principio de responsabilidad proactiva no se encuentra regulado en la Ley 25.326, que tampoco recoge otras exigencias, como la de designar un DPO o realizar evaluaciones de impacto en la protección de datos.
Transferencias internacionales de datos en el RGPD y en la Ley 25.326
Tanto una norma como otra contienen regulación relativa a las transferencias o flujos internacionales de datos personales. En el caso del RGPD, el reglamento contempla herramientas como las decisiones de adecuación, la suscripción de cláusulas contractuales tipo o la adhesión a normas corporativas vinculantes.
En el caso de la Ley 25.326, se prevé que su autoridad de control puede autorizar transferencias internacionales si el país receptor tiene un nivel adecuado de protección. Cabe decir, en este sentido, que desde el año 2003 la Unión Europea considera que Argentina es uno de los países terceros, o territorios internacionales, que tienen un nivel adecuado de protección de la información, lo que no solo es muy positivo, sino que ofrece facilidades.
Marco sancionador en el RGPD y en la Ley 25.326
Evidentemente, toda norma que se precie tiene que contar con su correspondiente catálogo de infracciones y sanciones.
En el caso del RGPD, las sanciones pueden ser muy severas, llegando a alcanzar los 20 millones de euros o el 4% del volumen de negocio anual global de las empresas, en los casos más graves. Esto, evidentemente, es un factor a tener muy en cuenta por las empresas y organizaciones.
La Ley 25.326 prevé sanciones menores, pero igualmente importantes. Las multas reguladas en esta norma oscilan entre los 1.000 y 100.000 pesos argentinos, cifras que son más reducidas que las previstas en el RGPD, pero que igualmente han de ser tenidas en cuenta.
En conclusión…
El RGPD y la Ley 25.326 tienen algunos puntos en común, pero también muchas diferencias. Y, precisamente con el ánimo de mejorar y reforzar esta última, la Ley argentina se encuentra actualmente en un proceso de actualización, como ya te contamos en este otro post.
En cualquier caso, es muy importante tener en cuenta que si eres una empresa que opera tanto en Argentina como en la Unión Europea, es fundamental no solo que conozcas estas diferencias y rasgos en común de ambas normas, sino que además te asegures de que se cumplan en el día a día de tu empresa, para evitar riesgos.
¿Necesitas ayuda con esto? En Dataseg estaremos encantados de ayudarte y buscar una solución que encaje con tus necesidades.
Conclusión
Aunque la Ley 25.326 fue pionera en Latinoamérica al establecer un marco legal para la protección de datos personales, ha quedado en parte desactualizada frente a normativas modernas como el RGPD. Esto ha generado llamados a una reforma integral de la ley argentina, con el fin de alinearla con estándares internacionales más exigentes y proteger de forma más robusta los derechos digitales de los ciudadanos.
Para empresas que operan en ambas jurisdicciones, conocer estas diferencias no solo es recomendable, sino esencial para garantizar el cumplimiento normativo y evitar riesgos legales y reputacionales.