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día de la protección de datos 2025

Día de la protección de datos 2025

Estamos a 28 de enero de 2025, día de la protección de datos, y, quiero usar este post para hablar de lo que es la protección de datos para mí, Jeimy G. Poveda, experta en protección de datos y directora de Dataseg, pero sobre todo una persona comprometida con las personas, con la justicia, con la equidad, con la protección de los vulnerables y la defensa de los derechos y libertades de todos, aunque alguno deje mucho qué desear…

Estamos a 28 de enero de 2025, día de la protección de datos, y, quiero usar este post para hablar de lo que es la protección de datos para mí, Jeimy G. Poveda, experta en protección de datos y directora de Dataseg, pero sobre todo una persona comprometida con las personas, con la justicia, con la equidad, con la protección de los vulnerables y la defensa de los derechos y libertades de todos, aunque alguno deje mucho qué desear…

¿Qué es la protección de datos?

La protección de datos es una de las mayores herramientas, uno de los derechos más relevantes para la protección de las personas en muchísimos ámbitos de su vida. No se trata de una regulación rígida, de una moda, de una puerta al campo, ni mucho menos de una ilusión que se esfuma con internet y la inteligencia artificial. Es un elemento crucial para el libre desarrollo de las personas, para su autodeterminación, para que caminen seguras física y mentalmente, para que sus bienes y desarrollo social sean seguros, entre muchísimos otros puntos en los que impacta la libertad y seguridad que pretende garantizar.

Viene a mi mente una frase que he escuchado a grandes referentes en la materia “no todo es protección de datos” y tienen razón, no todo debe forzarse desde el pequeño ojal que algunos creen que es la normativa, y por tanto la convierten en un “tapón” y limitan el desarrollo o la innovación. Debe verse desde el espíritu de protección que tiene la norma, desde la ética y los valores que promulga.

Lecciones aprendidas del pasado para construir el futuro

Hoy al inicio del CPDP Data Protection Day 2025, Leonardo Cervera, Secretario general del Supervisor Europeo de Protección de datos, dijo una frase que siempre me impacta, Europa no olvida”. Y, menos mal, porqué como dijo el filósofo George de Santayana “Aquellos que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo”.

En mis charlas y formaciones explico la motivación para definir como sensibles ciertos datos personales, por ejemplo, creencias religiosas o filosóficas, afiliación sindical, ideología política, orientación o vida sexual. ¿Te suenan de algo? A mí sí, a todas las grandes masacres y persecuciones de la historia de la humanidad. Estos datos se consideran sensibles y su tratamiento es restringido porque en el pasado ya fueron el nombre de la excusa para oprimir o dañar.

Estamos construyendo cada día el futuro, y para evitar repetir la historia también  se protegen datos que en el futuro, en caso de ser utilizados de forma inadecuada, podrían ser esa “motivación o criterio para dañar”. Así que proteger los datos genéticos, biométricos, la información íntimamente ligada a nuestra esencia más oculta, nuestro pensamiento, etc. me sabe a idea maravillosa, porque siempre es mejor prevenir que lamentar.

Como dice un amigo “cuidado, que cuando se acaben los LGTBI+, los pobres, los extranjeros, los más vulnerables, los siguientes somos los demás. Con cualquier excusa” 

La Unión Europea ha sido pionera y el Reglamento General de Protección de datos llegó con valentía y cambió el ecosistema mundial de protección de datos. No somos conscientes, aún, de la mejora que esto ha supuesto para los derechos de muchísimas personas a nivel mundial. Y no todo es perfecto pero es un hecho que debe resaltarse y aplaudirse. Deseo se esto se repita con la regulación de la IA, y que la EU no ceda ante presiones basadas en la competencia económica y mantenga las bases de protección de eso que no se ve, pero que en el momento que se de margen para pisotearlo, todos habremos perdido.

Espero con ilusión los pasos fuertes y decididos de los reguladores de América, especialmente de los de Centro y Suramerica, y deseo que llegue un momento en que su independencia y unión les permita marcar con mayor firmeza el camino de la protección de sus ciudadanos.

¿Más divulgación, más normas, qué necesitamos?

Recuerdo una conversación, sobre protección de datos, con alguien muy cercano que no paró de decir “¿Qué más da?”. Una frase corta, normalmente acompañada por “pero si ya tienen todos nuestros datos”, “si no, no podrían prestarnos servicios” “qué más da quien gobierne en ________, están muy lejos y sus políticas no nos afectan”, etc.

¿Qué más da? Da mucho. Cierto es que grandes y conocidas tecnológicas tienen muchos de nuestros datos, la clave es “conocidas”, ¿y las que que en silencio captan y captan datos, y luego nadie les pide explicaciones? ¿Qué hacen con ellos? Buena pregunta, y espero que la respuesta no sea ¿Qué más da?. Es necesario poner límites para no perder derechos, para mantener el pulso y para ayudarles a encontrar otras formas de generar negocio pero sin que el precio sea el bienestar social, los derechos y libertades de las personas.

Y sí, necesitamos más divulgación y claridad, pero sobre todo sobre el espíritu de la normativa, de lo que en realidad protege y del cómo nos beneficia, del porqué debemos defenderla y exigirla. 

Necesitamos profesionales, empresas, administraciones  comprometidos con dar valor e importancia a la protección de datos. Actores que seamos creativos, flexibles, estudiosos, amantes de su aplicación y defensa, y sobre todo, que la usemos como estandarte y no como palo en la rueda.

Finalizando

El derecho a la protección de datos, su esencia y naturaleza merecen un respeto y un reconocimiento mayor, merecen ser mejor explicados, mejor comunicados, mejor defendidos. Nos beneficia a todas las personas y favorece un desarrollo seguro y libre de nuestro ecosistema social y cultural.
Suelo decir siempre que estoy segura que cuando hago bien mi trabajo estoy construyendo una sociedad mejor, protegiendo mi entorno y garantizando un futuro saludable para nuestros hijos, y a su vez para el mundo. ¡Hagámoslo entre todos!

Celebremos el derecho a la protección de datos, y felicitémonos por ser beneficiarios del mismo, y como escribió Marianne Williamson “..a medida que dejamos que nuestra propia luz brille, inconscientemente damos permiso a otras personas para hacer lo mismo“, permitamos a la UE ser ejemplo a partir de defender y exigir nuestros derechos, y permitamos a otras personas ,de otros Estados, empezar a hacer o pedir lo mismo.