El contenido creado con IA ya tiene normas claras en Europa. La Comisión Europea publicó el 10 de junio de 2026 el Código de Buenas Prácticas definitivo sobre marcado y etiquetado de contenidos generados por IA, una herramienta que establece medidas concretas para que empresas y organizaciones puedan demostrar el cumplimiento de la Ley de IA antes de su entrada en vigor el próximo 2 de agosto de 2026.
Si tu organización produce comunicaciones, publica contenido en redes, usa chatbots o genera cualquier tipo de material con herramientas de IA, este texto te afecta. No hace falta ser una empresa tecnológica: afecta a consultoras, despachos, medios, administraciones y cualquier organización que haya incorporado la IA generativa a su día a día.
¿De dónde viene esta obligación?
Todo parte del Reglamento de Inteligencia Artificial de la Unión Europea (Reglamento UE 2024/1689), conocido como Ley de IA. Su artículo 50 establece obligaciones de transparencia para proveedores e implementadores de sistemas de IA generativa, con el objetivo de garantizar que los contenidos creados con IA, o manipulados haciendo uso de ésta (incluidas las falsificaciones profundas) sean identificables como tales.
La lógica es sencilla: a medida que la IA mejora, cada vez es más difícil distinguir un texto, una imagen o un vídeo creado por una persona de uno generado por una máquina. Esa dificultad creciente aumenta el riesgo de desinformación, fraude, suplantación de identidad y engaño a los consumidores, y la norma busca reducirlo fomentando la confianza en el ecosistema de la información.
El Código de Buenas Prácticas es el documento que traduce esas obligaciones legales en medidas concretas y aplicables.
1. ¿Qué contenido creado con IA tiene que estar etiquetado?
A partir del 2 de agosto de 2026, los deepfakes (imágenes, vídeos o audios en los que alguien aparece diciendo o haciendo algo que en realidad no hizo) deben estar claramente etiquetados. También los textos generados o manipulados por IA cuando traten asuntos de interés público. Y los usuarios deben ser informados cuando interactúen con un sistema de IA interactivo, como un chatbot.
Esto incluye, por ejemplo, un vídeo corporativo con contenido creado con IA en el que aparece un portavoz sintético, una nota de prensa redactada íntegramente por un modelo de lenguaje o un asistente virtual de atención al cliente. El criterio no es el formato, sino si el contenido puede inducir a confusión sobre su origen
2. ¿A quién obliga exactamente?
La norma distingue dos figuras con responsabilidades distintas.
Al proveedor, la empresa que desarrolla el sistema de IA, le corresponde integrar mecanismos técnicos de marcado en el propio sistema, de modo que el contenido pueda identificarse como artificial desde su origen. Al responsable del despliegue, la organización que usa ese sistema y el contenido creado con IA en su actividad, le corresponde garantizar la divulgación visible y comprensible frente al usuario final, especialmente en el caso de deepfakes o contenidos informativos de interés público.
En la práctica, la mayoría de las empresas son responsables del despliegue: usan herramientas de IA de terceros (ChatGPT, Gemini, Midjourney y similares) para generar contenido propio. Eso significa que la responsabilidad de etiquetar ese contenido recae sobre ellas, no sobre el proveedor de la herramienta.
3. ¿Cómo funciona el marcado técnico del contenido creado con IA?
Para quien no tiene perfil técnico, basta con entender que el marcado opera en dos niveles. El primero combina metadatos seguros con marcas de agua digitales (watermarks): señales invisibles integradas en el propio archivo que permiten identificar su origen. El segundo nivel, de carácter opcional, incluye la huella digital (fingerprinting) y el registro de actividad, que añaden trazabilidad adicional.
Lo relevante desde el punto de vista empresarial es que la norma no impone una tecnología concreta: exige que el marcado sea detectable y robusto. Evaluar si las herramientas que usas cumplen ese requisito es una de las primeras tareas que deberías abordar.
4. ¿Qué pasa con el contenido creado con IA de tipo creativo, satírico o editorial?
El Código contempla regímenes específicos para obras artísticas, creativas, satíricas y de ficción, así como para contenidos con revisión humana o control editorial, con la intención de mantener la confianza en las prácticas existentes. No se trata de aplicar la misma etiqueta a una campaña publicitaria generada íntegramente con IA que a una novela en la que el autor ha usado IA para pulir algunos párrafos.
El criterio de fondo es si el contenido puede engañar al receptor sobre su naturaleza o sobre los hechos que relata. Cuanto más se acerque a la comunicación de interés público, más exigente será el estándar aplicable.
5. Es voluntario ahora, pero obligatorio en semanas
El Código de Buenas Prácticas para contenido creado con IA es voluntario, pero funciona en la práctica como referencia técnica y organizativa para demostrar cumplimiento futuro, permitiendo a empresas y organizaciones testar procedimientos, formatos técnicos y políticas internas antes de que la supervisión regulatoria adquiera carácter plenamente vinculante.
Con la fecha del 2 de agosto de 2026 ya encima, adherirse al Código ahora es la forma más inteligente de llegar a esa fecha con los deberes hechos. Lo mínimo que deberías tener resuelto antes de esa fecha: saber qué herramientas de IA usa tu organización, en qué procesos y quién es responsable de etiquetar el resultado.
¿Por dónde empezar si uso contenido creado con IA?
Puedes consultar el texto íntegro del Código y los documentos del proceso en la página oficial de la Comisión Europea: Código de Buenas Prácticas sobre contenidos generados por IA. Para el análisis técnico-jurídico del artículo 50 del Reglamento IA, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) ha publicado materiales de referencia.
Desde Dataseg ayudamos a empresas a entender qué obligaciones les aplican bajo la Ley de IA, revisar sus herramientas y proveedores, y preparar las políticas internas necesarias antes de agosto. Si tienes dudas sobre tu situación concreta, consúltanos sin compromiso.