Si tienes una Fintech en Latam, el cumplimiento normativo en protección de datos probablemente ya está en tu radar. Pero “tenerlo en el radar” no es lo mismo que gestionarlo bien. La diferencia puede costarte sanciones, pérdida de clientes y una reputación difícil de recuperar.
Las Fintech son, por naturaleza, un objetivo prioritario para los reguladores: manejan información financiera sensible, operan a gran escala y, con frecuencia, cruzan fronteras. La regulación de datos en Colombia y en LatAm en general está madurando a gran velocidad y los errores que antes pasaban desapercibidos hoy tienen consecuencias reales.
¿Cuáles son los más comunes? Te contamos 5 que se repiten y que conviene evitar.
Error 1: tratar el consentimiento como un trámite
El consentimiento del usuario es uno de los pilares del cumplimiento normativo en una Fintech en LatAm, pero muchas empresas lo reducen a una casilla sin aparente importancia, que el usuario marca sin leer. Esto puede no ser un consentimiento válido.
Para que el consentimiento sea jurídicamente sólido debe ser libre, informado, específico y verificable. El usuario tiene que saber exactamente para qué se usarán sus datos, con quién se compartirán y durante cuánto tiempo. En Colombia, la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) (autoridad de control en la materia) ha sancionado a empresas precisamente por consentimientos deficientes o imposibles de acreditar.
Si no puedes demostrar que tal usuario, en tal fecha, consintió tal tratamiento concreto, puedes tener un problema de cumplimiento normativo que ya debería estar en tu lista de prioridades.
Error 2: ignorar la figura del responsable y el encargado del tratamiento
Muchas Fintech en LatAm trabajan con proveedores tecnológicos externos: procesadores de pagos, plataformas cloud o herramientas de análisis de datos. En ese momento, entra en juego una distinción fundamental: quién es el responsable del tratamiento y quién es el encargado.
El responsable decide para qué se usan los datos. El encargado los trata siguiendo sus instrucciones. Confundir ambos roles, o no formalizarlos contractualmente, genera una zona gris que los reguladores no perdonan. La Ley 1581 en Colombia es explícita al respecto: el responsable responde ante el titular incluso cuando el tratamiento lo realiza un tercero.
¿Tienes un contrato de encargado de tratamiento con cada proveedor que accede, o pudiera acceder, a datos personales de tus clientes? Si la respuesta es no, o “no estoy seguro”, estás ante una situación que conviene revisar.
Error 3: no tener una buena política de retención de datos
Toda Fintech en LatAm está obligada a definir cuánto tiempo conserva los datos personales. No es solo una buena práctica: es una exigencia que por ejemplo, en el caso específico de Colombia, deriva del principio de temporalidad recogido en la Ley 1581.
¿Cuánto tiempo guardas los datos de un cliente que cerró su cuenta hace dos años? ¿Y los de leads que nunca pasaron a más? Sin una política de retención documentada y aplicada en la práctica, tu empresa acumula riesgo silenciosamente: datos innecesarios son datos innecesariamente expuestos a brechas de seguridad, y también datos que podrían vulnerar los derechos de sus titulares.
Este es uno de los puntos que la SIC revisa con mayor atención en sus actuaciones de inspección y vigilancia sobre Fintech en el mercado colombiano.
Error 4: subestimar las transferencias internacionales de datos
Las fintech en LatAm operan con frecuencia en entornos tecnológicos cuya infraestructura está fuera de su país de origen. Usar servicios cloud con servidores en EE.UU., contratar un CRM alojado en Europa o trabajar con proveedores de análisis en Asia implica una transferencia internacional de datos personales.
Este es uno de los puntos ciegos más habituales en la regulación de datos en Colombia. La Ley 1581 exige que las transferencias internacionales se realicen únicamente hacia países con niveles de protección adecuados, o bajo garantías contractuales suficientes. Una Fintech en LatAm que no tiene mapeadas estas transferencias, ni los mecanismos que las amparan, está expuesta a sanciones incluso si el resto de su programa de cumplimiento es sólido.
Error 5: no estar preparado para una brecha de seguridad
El último error no es un descuido en la gestión cotidiana: es la ausencia de un plan de respuesta ante incidentes. Y es el que más consecuencias jurídicas inmediatas tiene para cualquier Fintech en Colombia y LatAm en general.
El cumplimiento normativo obliga a notificar incidentes de seguridad a la autoridad competente cuando estos puedan afectar derechos de los titulares. En el entorno Fintech, donde se manejan datos financieros de alto valor, los ataques son más frecuentes y las obligaciones más estrictas.
Una empresa sin un protocolo documentado de detección, contención, evaluación, notificación y registro simplemente no puede responder en los plazos que exige la normativa. Y el incumplimiento, incluso ante un incidente menor, puede derivar en sanciones desproporcionadas respecto al daño real.
Conclusión: el cumplimiento normativo en una fintech como ventaja competitiva
Los cinco errores descritos tienen algo en común: no son el resultado de mala intención, sino de no haber integrado el cumplimiento normativo como una función transversal del negocio desde el principio.
En un sector tan competitivo como el de las Fintech en LatAm, y Colombia en particular, donde la confianza del usuario es el activo más valioso, cumplir con la regulación de datos no es solo una obligación legal. Es una señal de madurez empresarial y, bien gestionada, una ventaja diferencial real frente a competidores que aún ignoran el tema.
Si reconoces alguno de estos errores en tu organización, el mejor momento para corregirlos era ayer. El segundo mejor momento es ahora: en Dataseg, estaremos encantados de escucharte y diseñar una solución útil y segura.