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WhatsApp es la aplicación de mensajería instantánea que ha revolucionado las comunicaciones en la era de internet. Nació en el 2009,  y desde entonces, se ha hecho parte de nuestra vida. Sus funcionalidades, usos y usuarios crecen día a día, así como la cantidad de datos personales que se tratan a través de ella.

Usarla con fines laborales o dentro de las empresas es un dulce harto apetecible para muchos, y para otros parte de su día a día. Este post nació con el fin de acercar las reglas que «rigen»/»regirían» el uso de la aplicación a nivel empresarial. Como más adelante decimos, no la recomendamos, pero si la va a usar, por lo menos tenga en cuenta unas cuantas «cosillas».

[Nota actualización 22/03/2018] El  pasado 15/03/18 conocimos que la AEPD sancionó a Facebook y a WhatsApp con 300.000 c/u, porque se comunicaron datos mutuamente sin el consentimiento “libre, específico e informado” de los usuarios. A raíz de esto tenemos muchas consultas de nuestros clientes, y no clientes, y hemos decidido actualizar este post. Verá los cambios marcados con [Act 22/03/18] 

¿Porqué hay que tener en cuenta la LOPD al usar WhatsApp?

WhatsApp fue concebida para uso personal. Pese a lo anterior, cada día hay más empresas, profesionales y comercios, que hacen uso de ella para tratar con sus clientes, comunicarse con el personal, etc.

Por otro lado tenemos la opción de crear grupos, y todo sea dicho, a esta función la carga el diablo. Muchas veces los integrantes del grupo no se conocen entre ellos, otras, no han dado su consentimiento para ser incluidos en el grupo, entre otras más vías de complicaciones.

Finalmente está lo más obvio, pero no menos importante ¡la información!. Los datos que se comparten, la tipología, el consentimiento para transmitirlos por esa vía, o incluso, si se ha informado o no de dicha posibilidad.

¿Usar o no usar whatsapp a nivel empresarial?

Hasta ahora habíamos recomendado no usar WhatsApp en las empresasaún lo hacemos. [Act 22/03/18] No, no es recomendable usar whatsapp a nivel empresa, o para comunicarse con clientes, empleados padres, etc. pero, ya no podemos decir que está absolutamente prohibido.

Básicamente no podemos decir que está prohibido por varias razones. La primera es que la Agencia Española de Protección de Datos empezó a usar esta App en el canal joven. [Act 22/03/18] Es más, la menciona en su «Guía centros educativos» pág. 26, y da recomendaciones para su uso; la segunda, que en sus sanciones e informes, no la prohíbe sino que habla de la protección de los principios de la protección de datos durante su uso; la tercera  es que el cifrado end to end, da una cierta -no del todo- apariencia de seguridad; y ya la última  y la guinda, que  actualmente está en pruebas la versión para empresas, y seguramente cuando esté disponible muchas empresas se subirán al carro de whatsapp.

Total, que por lo dicho antes, no nos queda de otra, más que dar algunas directrices para que ya que se usa o se va a usar, se use de la forma más correcta y cumplidora posible.

La clave de las 5 claves: cumplir con los principios de la protección de datos

Si pretende usar WhatsApp en su empresa, institución o negocio, tenga en cuenta que debe cumplir los principios de la protección de datos. Hablamos del principio de calidad, información, consentimiento, confidencialidad, seguridad de los datos, entre otros.

Los principios de la protección de datos son críticos para que nuestro uso de whatsapp con fines laborales o comerciales sea relativamente correcto. Hablamos de los principios de calidad, información, consentimiento, datos especialmente protegidos, confidencialidad y seguridad de los datos. Hay más, y por esa razón no se debería usar para estos fines, pues por ahora no son fáciles de cumplir, en especial el relativo la firma del contrato de protección de datos con whatsapp. Hablamos de este contrato, aquí.  

Clave 1. Informe a los usuarios que usará con ellos esa aplicación.

Antes de usar whatsapp para tratar datos personales de una persona, debe informarle de las finalidades de dicho tratamiento. El tratamiento en este caso puede ser, comercial, informativo, de confirmación de citas, de vía de comunicación, o de envío de datos. En cualquier caso, el titular de los datos debe saber del uso de esta herramienta y del fin para el cuál se prevé.

Clave 2. Pedir el consentimiento para tratar los datos por esa vía

Uno de los principios que más quebraderos de cabeza da a las empresas, es el consentimiento. Salvo excepciones, es necesario el consentimiento del cliente. Osea, que para tratar los datos del cliente por ese medio, hay que informar y pedir consentimiento.

Especialmente aquí haremos hincapié en la finalidad comercial. Para remitir información comercial, es necesario conforme al artículo 22 de la LSSI, solicitar el consentimiento expreso del afectado. El consentimiento expreso no es otra cosa que una acción clara afirmativa, informada, libre e inequívoca de que sí, quiere recibir publicidad. Por ese medio. Si no tenéis ese consentimiento, no enviéis publicidad por whatsapp.

Preguntas orientadoras sobre su cumplimiento. Si una o todas es no, !póngase manos a la obra!

  1. ¿En caso de envío de publicidad. Tiene el consentimiento expreso de las personas?
  2. Pide consentimiento a los interesados antes de incluirles en un grupo?
  3. Solicita consentimiento para enviar información personal por esa vía?

Clave 3. Cuide la confidencialidad de los datos que trata en whatsapp

La confidencialidad es uno de los requisitos más especiales que se exigen a una empresa, negocio u organización. Debe garantizarse que esos datos que nos han facilitado, se mantienen a salvaguarda y confidenciales. Que solo los trata el personal autorizado y que no acceden a ellos terceras personas.

Preguntas orientadoras sobre su cumplimiento. Si la respuesta a una o todas, es no, revise y actualice su cumplimiento.

  1. ¿Controla el uso profesional de esta app por parte de su personal?
  2. ¿Ha comprobado que el whatsapp desde el que se comunica su personal con el cliente es de la empresa y no desde su número personal?
  3. ¿Ha informado a su personal que en los grupos con clientes deben evitar compartir datos personales?
  4. ¿Tiene una política de tratamiento de datos vía online? en ella se debería describir las reglas de uso de estas y otras aplicaciones en el ámbito de la empresa.

Clave 4. Ponga medidas de seguridad para proteger los datos enviados o almacenados.

En este caso lo que se puede hacer es limitado, ya que la seguridad de la aplicación como tal, corresponde a WhatsApp. Eso sí, siempre podemos poner medidas de seguridad asociadas al procedimiento de custodia de los dispositivos, que almacenan los datos; del control del uso de la aplicación, etc.. También podrá hacerse a través de medidas de gestión asociadas a una política de uso de la aplicación y protección de los datos personales.

Estás preguntas le darán una idea de las opciones. No las eche en saco roto.

  1. ¿Usa la aplicación para remitir datos de carácter personal? Es mejor no  hacerlo.
  2. ¿Ha dado instrucciones a su personal sobre el tipo de datos que pueden o no remitir a través de esta vía?
  3. ¿El número de whatsapp que se usa para comunicar con clientes, personal, u otros interesados es de la empresa, o de un empleado?
  4. ¿Ha dado instrucciones para no crear grupos sin consentimiento de la dirección?
  5. ¿Elimina el contenido de las comunicaciones cuando han dejado de ser necesarias?
  6. ¿Conoce de forma clara quién y qué grupos de trabajo, o comunicación con clientes hay creados en su empresa?

Sanciones y apercibimientos puestos por la AEPD por el uso de whatsapp

En principio como dijimos antes, la agencia todavía no ha sancionado por el hecho en sí de usar whatsapp. Lo que ha hecho hasta ahora ha sido en relación con los principios de la normativa de protección de datos, y del cumplimiento del artículo 22 de la LSSI, Ley de Servicios de la Sociedad de la información y comercio electrónico.

Primera sanción (Enero 2016). Incumplimiento del artículo 22 de la LSSI. Envío de publicidad sin consentimiento expreso del afectado. 600€.

Primer apercibimiento (octubre 2017). Inclusión en un grupo de whatsapp de un cliente, sin el consentimiento del mismo, incluso en su contra.

[Actualización 31/12/17] Declaración de infracción de AAPP (Noviembre 2017) Creación de un grupo de whatsapp por parte de un Ayuntamiento. En el grupo incluyó al denunciante y a todo el pueblo… Sin consentimiento, usando datos recabados para otros fines.

Actualizaciones importantes por hechos noticiosos

1ª. [Actualización 31/12/2017 con motivo de los apercibimientos y declaraciones de infracción por creación de grupos de whatsapp]

[1] En caso dado, no sería delito, sino una infracción de la normativa de #ProtecciónDeDatos
[2] Es una infracción de: (1) deber del secreto: en el grupo todos ven los datos de todos. Para añadir correctamente a alguien, se le deberá pedir el #Consentimiento, así no hay vulneracion del deber del secreto, ni del principio de #información y consentimiento.
[3] Esta infracción es exigible cuando el grupo NO entra en la EXCEPCIÓN doméstica. Es decir, si es un grupo personal, familiar, NO «salvo cosas raras» no sería sancionable.
[4] La LOPD y el RGPD/GDPR son exigibles a las empresas, negocios, profesionales, y demás tratamientos de datos, comerciales, filantrópicos, etc. que no tengan fines domésticos.
]

2ª. [Actualización 22/03/18, con motivo de las noticias que hablan de no usar whatsapp en la empresa, debido a la sanción a Facebook y Whatsapp]

[1] Ya mencionamos más arriba algunas indicaciones dentro del texto

[2]Cuando hablamos de las otras razones por las que no es recomendable usar whatsapp, y mencionamos el contrato de protección de datos, ahí, dábamos en la diana de lo se menciona en muchos de los artículos que han estado saliendo estos días. Whatsapp no cumple con la normativa de protección de datos, no se reconoce como prestador de servicio, y no sigue instrucciones de ningún responsable de fichero. Y, aunque firmara el contrato lo estaría incumpliendo al dar los datos a Facebook, sin consentimiento de la empresa, ni de los usuarios.

[3] Ah sí, al usar whatsapp estamos haciendo una transferencia internacional de datos… otra cosa es que no se transmitan datos personales… depende de cómo y para qué se use.

Conclusiones

Usar las herramientas que trae la evolución de la tecnología está muy bien, pero debe hacerse con precaución. Con la actual LOPD parece que la AEPD, no está siendo especialmente exigente en cuanto al uso de whatsapp, pero, ¿será igual cuando inicie la aplicación del RGPD, Reglamento General de Protección de Datos? No lo sabemos.

La recomendación principal es que siempre, siempre, siempre, se cumpla con los principios de la normativa de protección de datos. Que se proteja el derecho del usuario, y se prime este por encima de todo. A partir de ahí, se debe crear una política de uso de estas herramientas, darlas a conocer al personal, y poner medios para su cumplimiento.

[Act 22/03/18] Esto puede ser un cambio claro de línea por parte de la AEPD. Así que si ha decidido usar whatsapp en su negocio/empresa, pregúntese la razón que le lleva a ello y  si realmente es tan necesario; incluso puede buscar otras opciones menos «comprometidas»

Programa de radio asociado a este tema

El 16/10/2017, en el espacio «Internet en Familia» del Hoy por Hoy Tenerife, de Radio Club ser Tenerife, tratamos este tema. Os dejamos el audio, ya que ha algunas pinceladas que mencionamos durante el programa, y para no extener este post, aquí no las hemos tocado. Por ejemplo las implicaciones en protección de datos, del uso de whatsapp por parte de particulares… hay dato curioso, ¡avisamos!

Los bulos, por desgracia, ahora son parte del pan nuestro de cada día. Ya en su momento os hablamos de ellos en este post.  Ahora bien, si además de ser parte de nuestro día a día, cada vez son más escabrosos y dañinos. Ahora mismo nos sobran bulos que alimentan el odio separatista, nacionalista, etc. Nos sobran bulos avisando de terremotos, o en los que se hace el linchamiento de personas.

¿Quién crea los bulos?

Siempre son creados por una persona. Aún las maquinas no tienen capacidad para hacer tal cosa. Eso sí. ¿qué motiva a alguien para crear y difundir un bulo? pues según la persona y su motivación. Claramente hay motivaciones de toda clase, políticas, económicas, diversión, de todo. Aunque sinceramente es difícil no preguntarse qué pasa por la cabeza de una persona que difunde un bulo sobre terrorismo, o sobre desastres naturales.

¿Consecuencias de los bulos en la sociedad?

Pues siempre generan una reacción en las personas que los reciben y se los creen. Por este motivo, un bulo anunciando un atentado inminente, o un terremoto, o una zona de robos, genera una acción- reacción entre la generalidad de personas que lo reciben, alterando su forma de actuar, y de forma indirecta el orden público.

Posibles consecuencias legales para los creadores

Encajes en el código penal

La creación y difusión de un bulo puede, según el tema que trate, o el afectado al que se refiera, encajarse de la siguiente manera:

  1. Como un delito contra el honor. Código penal, Titulo XI:
    1. Puede ser una calumnia: la imputación de un delito hecha con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad.
    2. Puede ser una injuria: la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación.
  2. Como un delito de desordenes públicos.

Artículo 561: Quien afirme falsamente o simule una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro a consecuencia del cual es necesario prestar auxilio a otro, y con ello provoque la movilización de los servicios de policía, asistencia o salvamento, será castigado con la pena de prisión de tres meses y un día a un año o multa de tres a dieciocho meses.

¿Cárcel por crear y difundir un bulo?

La semana pasada conocimos la noticia que hablaba de una mujer detenida en Malaga, como presunta creadora y difusora de un audio en whatsapp, en el que alertaba a la comunidad de la presencia de 2 Yihadistas en la ciudad. Pues bien, eso fue pocos días después de los atentados de Las Ramblas, en Barcelona. Debido a esa cercanía de las situaciones, se armó un revuelo social, se entró en pánico, y hubo una movilización de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. ¿Porqué lo hizo, quién lo hizo? Ni idea, no tiene lógica. Pero para eso están las investigaciones, y por eso la detención de esta personal.

No es el primer caso, hace un par de años, 4 jóvenes en Estepona manipularon la portada de un periodico de tirada nacional, justo unas horas del atentado en Charli Hebdo. También cuando la crisis del Ebola, un chico madrileño hizo correr un bulo, y así. A todos la broma les ha costado como poco el susto de ser detenidos. Estaría bien saber en qué han terminado los ditintos procedimientos.

Y, ¿a colación de qué viene todo esto?

Básicamente de la siguiente noticia. Y de la amable invitación de Radio club SER – Tenerife para comentarlo en el programa de radio, la «Ventana de Canarias».

La noticia, por si no puede ver enlaces:

El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha asegurado este lunes que los servicios jurídicos están analizando los bulos vertidos en las redes sociales… sobre el origen del fuego, que han relacionado con la quema controlada de rastrojos del Cabildo…

“No tiene nada que ver con las quemas. Lo vamos a perseguir porque genera una alarma”

No queda claro cual es en definitiva la motivación  por la que quieren buscar responsables de los comentarios en las redes sociales, ya que si se trata de un tema de desordenes públicos que es donde encaja lo de la «alarma social», pues es que el incendio existió, y los comentarios, nacieron a raíz de dicho incidente. Otra cosa es que quieran encajarlo en defensa de la institución. Ya veremos como se desarrolla el tema.

Os compartimos el audio de nuestra participación. Que conste ante notario, que se trata de una participación distendida y para todos los públicos -es decir, expresamente nos pidieron que no nos pusiésemos con tecnicismos-

En conclusión.

Cuidado, las redes sociales a veces juegan malas pasadas y no siempre traen noticias verdaderas, no creas todo lo que te llega por whatsap. Que un mensaje venga con la voz de una persona real, que parece comprometida, no significa que sea cierto, sino, en muchos casos, que finge bien. Tampoco creas todo porque parezca una portada de un periódico conocido, ve a fuentes oficiales y contrasta la información.

Y por otro lado, no os olvidéis que en internet todo es trazable, que una investigación de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado puede resultar en detenciones gracias a las direcciones IP, a un número de teléfono, entre  otros. No juguéis, ¿qué necesidad?

En este post hablaremos del robo de datos en internet, pero ojo, que aunque en esta oportunidad nos centremos en la red, no solo de internet vive el hombre. Si no ponemos una contraseña segura, puede que nuestro PC, móvil, tablet, etc. sea usado -sin permiso- por cualquiera que los tenga a mano, para eso no hace falta internet, solo un dispositivo desprotegido.

Internet es a gran herramienta que nos acerca a una amplia gama de conocimientos, noticias en tiempo real, cultura, lugares remotos, personas en otros países, etc. Pero, también es la puerta a través de la cual los ciberdelincuentes pueden hacerse con nuestros datos. Les permite acceder a nuestra vida, la privada y la pública, a nuestra información bancaria, laboral, social, etc. a todos loss aspectos  de nuestra vida que se pueden gestionar vía online. Y todo sea dicho, unas veces entran por la puerta de atrás, y otras por la principal que parece señalada con luces de neón. Sí, así de inconscientes podemos llegar a ser.

Pero ¿Cómo puede realizar un robo de datos un ciberdelincuente?

De muchas formas, y en la mayoría de ellas, por desgracia, el factor «usuario» es el principal coladero de males. Las siguientes, son las formas más habituales:

  1. Campañas de phishing. Funcionan porque el usuario abre y sigue las instrucciones de un correo SPAM. La mayoría de veces piden datos, o facilitan un enlace emulando alguna entidad o marca conocida, hablan de un supuesto sorteo, las opciones son variadas. Pero al final siempre hay un pedido de datos, -incluidos los bancarios- y un usuario inocente que larga todo sin preguntar.
  2. Estafas tipo pharming. Suele ser habitual en temas bancarios, cuando en lugar de teclear directamente la dirección electrónica del banco, el usuario la busca por google y el malo te tiene listo un resultado, que logra engañarle y capta los daros de usuario. También funciona mucho con redes sociales, y cuentas de correo electrónico.
  3. Usuando apps y juegos que recolectan datos. Cuando en el móvil o en las redes sociales el usuario instala apps y juegos que roban datos, o los venden.
  4. Interpretación de correos sin cifrar.
  5. Cuando el usuario se apunta a concursos, megachollos, y demás ofertas demasiado buenas para ser verdad, pero aún así da todos los datos sin verificar quién está detrás, y si es una oferta legítima.

¿Qué puede hacer un ciberdelincuente con mis datos?

Hacer, puede hacer de todo. Dependerá del tipo de atacante y de ataque. Hay ataques generalizados y ataques personalizados:

  • En el caso de un ataque generalizado, no hay una víctima concreta, sino, una generalidad de blancos. Esto es lo que pasa con las campañas de phishing o malware realizadas a través de SPAM. En estos casos se pretende conseguir información real de las personas, credenciales, datos bancarios, etc. Luego los venden en el mercado negro, o bien realizan fraudes bancarios, o compra de productos usando esas identidades.
  • Por otro lado un ataque específico estará diseñado de forma clara para hacer que una persona concreta caiga en él. Puede usarse cualquier modalidad de las descritas en el punto anterior, solo que el gancho estará diseñado con exquisito cuidado. Usan información del blanco -de redes sociales, en su trabajo, etc.- garantizándose la efectividad del ataque. En este caso, la finalidad será también muy específica, pudiendo querer suplantar a esta persona, usar sus permisos de acceso en algún sitio concreto, o estafarle -pero bien-.

Total, que en resumen, algunas opciones de lo que puede hacer un ciberdelincuente con nuestros datos, son:

  • Venderlos en el mercado negro
  • Estafarnos, robarnos -y no solo en internet, sino también físicamente-
  • Usar nuestros dispositivos para redes zombie
  • Contratar / comprar en nuestro nombre productos online, o ilegales y endosarnos la factura o la culpa.
  • Usar nuestros permisos de acceso a algún sistema o lugar.
  • Etc. Estamos seguros que los expertos en ciberseguridad pueden darnos una laaaaarrrrga lista de cosas más.

¿Cómo evitar que roben mis datos?

Lo primero es ser conscientes que en este mundo hiperconectado en el que vivimos, las puertas de acceso a nuestros datos son muchas; que la seguridad absoluta no existe, y pese a implementar medidas de seguridad, en cualquier momento podemos ser víctimas de un robo de datos. Los delincuentes evolucionan día a día, y sus herramientas también.

Recomendaciones esenciales:
  1. Usar contraseñas seguras. las contraseñas son las llaves de nuestra vida digital, deben ser contraseñas seguras, es una de las principales claves para proteger nuestra vida digital. Podemos usar claves nemotecnicas, un repositorio online de claves, un generador automático, etc. Son mil las opciones, pero siempre con el objetivo de ponérselo difícil a los ciberdelincuentes, cotillas, etc. Y claro, deben ponerse en todos los dispositivos, cuentas de correo, redes sociales, nubes, y  todo sitio al que subáis información.
  2. Ojo con el SPAM. No se debe acceder a enlaces que vengan en correos sospechosos; tampoco contestar facilitando la información que solicitan.
  3. Descargar apps y software de sitios oficiales. Es una de las formas más seguras de contar con apps sin malware. Que oye, no es que todas las apps oficiales sean buenas, pero suelen pasar un mínimo de controles de privacidad.
  4. Mantener la confidencialidad en internet. Este es un punto difícil para muchos usuarios, tanto les gusta publicar su vida privada que se niegan a ver el peligro que ello conlleva. Cada cosa que publicamos es un detalle que un delincuente puede usar para engañarnos, o para engañar a nuestras familias. ¿No habéis oído de los secuestros virtuales? pues una de las claves de su funcionamiento es la información que publican los propios usuarios.
  5. Limitar los permisos que se dan a apps y software. Otra vez estos dos, pero es que al descargarlos o les decimos que no pueden acceder a todo, o lo harán. Y si lo hacen, pues ya que venga dios y reparta suerte, porque se harán con cuanto haya a su paso.

Para cerrar

Evitar que nos roben datos, o de mitigar el daño de un incidente de este tipo, está en nuestras manos. Somos los usuarios quienes debemos ser responsables activos de la seguridad, confidencialidad y disponibilidad de nuestros datos.

En internet hay muchos ojos, tantos que es imposible imaginarlo. Os recomendamos el video de TEDX Madrid en el que la periodista, Marta Peirano, habla de «¿Por qué me vigilan, si no soy nadie?».Esperamos que entre este post y esa charla de 9 minutitos, os quedéis con la idea de que vuestra información vale, y debéis protegerla.

Los bulos en internet son como una plaga que nos invade, invade muros de Facebook, timelines de Twitter, foros y bandejas de correo. Se alimentan de los incautos que creen en su contenido, y que además lo comparten creando cadenas interminables de falsedades.

 

Finalidad

Los bulos son historias falsas que buscan engañar a los usuarios y conseguir que lo compartan. A partir de ahí la finalidad será, en primer lugar conseguir los datos de los usuarios (datos de identidad, contacto, entre otros), para:

  1. Crear una base de datos y venderla en el mercado negro.
  2. Recopilar datos de usuarios para luego usarlos en campañas de spam.
  3. Conseguir victimas para ciberestafas
  4. Conseguir abonados a números de pago.

En el resto de los casos, el único fin es engañar al usuario y propagar las “tonterías y mentiras” que se le ocurrieron al creador del bulo.

 

Medios de propagación de los bulos

Los bulos se propagan a través de redes sociales, aplicaciones de mensajería y correo electrónico. Históricamente inició su propagación a través de cadenas de correo, luego apareció en los muros de las redes sociales, y ahora con el auge de whatsapp y demás aplicaciones de mensajería la forma de propagación es vertiginosa y casi automática.

 

Funcionamiento

El funcionamiento es básico: un usuario, crea la noticia y la hace circular. Normalmente se trata de noticias/videos impactantes (fotos de niños, accidentes, muertes de famosos, etc.),  avisos de un “peligro inminente”, información de sucesos increíbles, comunicación de beneficios o premios para los participantes, etc.

En la mayoría de los casos se desconoce quién crea la noticia, aunque como es habitual para darle credibilidad suelen poner como fuente –falsa- a una empresa, entidad, administración o medio de comunicación conocido que revista de credibilidad la noticia.

 

Peligros

Los peligros de los bulos varían en función de la forma en que participamos en ellos. Si es por correo, redes sociales, o aplicaciones de mensajería, podremos ser victimas de robo de información, suplantación de identidad, de virus que acompañan las publicaciones gancho, o como suscriptores de inscripciones a servicios Premium de las cuales ni llegamos a tener conocimiento hasta que llega la factura del teléfono.

Uno de los mayores y más preocupantes peligros es la creación de alarmas sociales. Tomaremos como ejemplo el caso de los recientes bulos que nacieron a raíz del terremoto en Ecuador, toda América latina estuvo recibiendo durante semanas una cadena de whatsapp en la que se informa de un terremoto inminente en su zona, avisando de la necesidad de abastecerse y hacerse con herramientas de supervivencia básica. Si bien se podría reconocer una buena intención, también pone en peligro la actividad normal del abasto de la población ya que si muchos de ellos hacen caso omiso, en nada puede que muchos de los productos recomendados dejen de estar disponibles en el mercado y se cree una situación grave de desabastecimiento.

Como podemos ver, los bulos no son una simple publicación más en las redes sociales, su fin de divulgación de falsedades en el fondo tiene finalidades más escabrosas por lo que es recomendable huir de ellos como si del diablo se tratara.

 

Recomendaciones

Os damos algunas recomendaciones básicas para no ser victimas de esta amenaza con pinta de inocua, pero que no lo es:

  1. Identificar los bulos: Suelen tener muchas faltas de ortografía, hablan de “a mi amigo le paso, “mira lo que le pasó a…”, milagro, “si no le das like”, “pillado/a haciendo”… Aprovechan noticias recientes y hablan de datos “ocultos por las autoridades” “lo que nadie te dijo/enseño”.
  2. Si tiene dudas sobre la veracidad de una noticia, infórmese de forma adecuada, contraste la información.
  3. No compartirlos. Eliminarlos de tu bandeja de correo o aplicación de mensajería.
  4. Denunciarlos:
    1. En las redes sociales denunciar la publicación como ofensiva, spam o maliciosa
    2. Según se trate el tema, o si se identifica como una posible estafa denunciar a la policía o guardia civil a través de sus canales de comunicación en internet.

Finalmente si usted es victima de algún tipo de estafa es recomendable que denuncie donde corresponda, en función del engaño o estafa en cuestión.

Y sobre todo recuerde, no compartas bulos, son mentiras y no hacen bien a nadie.